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Cómo saber si nuestros hijos son víctimas de bullying


Las víctimas del bullying suelen ocultarlo a sus padres y maestros. Por eso es importante estar atentos a lo que les ocurre a nuestros hijos

Cómo padres de familia, siempre debemos estar atentos a las diferentes conductas que tienen nuestros hijos. Es muy importante, estar siempre al pendiente de ellos, saber qué es lo que les gusta y lo qué no les gusta, lo qué les da miedo y lo qué les hace felices, de esta forma mantendremos una amplia comunicación con ellos y existirá una gran confianza.

¿Pero, qué pasa cuando notamos algo extraño y no sabemos que es exactamente lo que están viviendo nuestros hijos?

Es importante que nunca ignoremos las diferentes actitudes que ellos tienen, porque pueden ser una alerta de algo que estén sufriendo como es, el Bullying.

Comencemos por saber exactamente de qué se trata:

SIGNIFICADO Y ORIGEN DE LA PALABRA BULLYING: proviene de la palabra Bull, que significa embestir, incluso se ha llegado a traducir con el significado de matón o agresor, combinado con la palabra MOBBING, describe cuando un grupo de aves, atacan a un individuo de otra especie. En algunos países, también se llama MOBBING a la conducta similar al acoso escolar, pero en el ámbito laboral. Así, la combinación entre BULL y MOBBING, da como consecuencia BULLING, a la que se le ha dado el significado de “intimidación”.

Esta fue utilizada por el psicólogo escandinavo Dan Olweus en 1993, de la Universidad de Bergen, Noruega, a quien se le conoce por ser el primer estudioso del tema en los años 70´s, derivado del suicidio de adolecentes. De sus estudios, pudo determinar que estos jóvenes suicidas, habían sido víctimas de agresión física y emocional de parte de sus compañeros de escuela.

¿QUE ES EL BULLIYNG?

Este tipo de conductas han existido desde siempre, sin embargo en los últimos 40 años, se ha comenzado a estudiar, dado que cada vez, estas conductas y actos se distinguen por ser agresivas, tanto física como psicológicamente, y han ido en aumento, volviéndose cada vez más violentas, hasta salirse de control.

Estas conductas son intencionales, continuas y repetidas, no tienen ninguna razón o motivo claro que las justifique, generando problemas de salud mental como baja autoestima, depresión, estrés, entre otras, pudiendo llegar hasta el homicidio y suicidio en algunos casos.

 Nuestros hijos están expuestos a varios tipos de agresiones que pueden ser:

 Bullying de tipo sexualse da cuando:

-Se usa la fuerza para tratar de obligar a alguien a sostener relaciones en contra de su voluntad.

-Cuando existe una presión constante, para obligar a alguien hacer algo que no quiere, como: ver pornografía, enseñar su cuerpo desnudo y tocar a alguien en zonas erógenas.

Exclusión social:

Consiste en llevar a cabo actos que aíslan a un individuo o grupo del entorno escolar o social, impidiendo con ello su interacción con quienes lo rodean, por ejemplo: cuando se ignora a una persona constantemente.

Psicológico:

Se da a través de actos y conductas antisociales, se atenta contra el normal desarrollo psicológico de la persona, es decir, se genera una presión que genera temor, esta violencia puede ser:

Cuando hay persecución: el agresor, solo espera a que llegue la víctima, para perseguirlo y empezar a molestarlo o agredirlo, ya sea verbal o físicamente.

Cuando hay intimidación:  es a través de amenazas, se genera miedo, lo que no le permite vivir tranquilo; ocasionando en la víctima intranquilidad.

Cuando hay tiranía: el poder que ejerce el más grande o el más fuerte para someter a los demás, abusando de su fuerza y tamaño sobre todo con los más débiles o chicos.

Cuando hay chantaje: que consiste en presionar por medio de amenazas para obtener algo de la víctima o que esta, realice algún acto determinado, ya sea mentir, encubrir, ir a algún lugar que sea indebido o prohibido, así como quitarle el lunch, dinero, trabajos, etc.

Cuando hay manipulación: es la más común en el bullying, ya que a través de mentiras, el agresor manipula las cosas para conseguir afectar la reputación de la víctima y que los demás se burlen de él, creando chismes o rumores que atentan contra la imagen y valor de la víctima en el núcleo social escolar.

Físico:

Este tipo es el más específico, existen agresiones físicas que consisten desde empujones, arrojar cosas a la víctima, jalones de cabello, hasta golpizas que pueden dejar lesiones graves que pueden afectar temporal o permanentemente a la víctima.

Cibernético:

El acoso anónimo o abierto que se da por las redes sociales, cualquier persona, que se dedica a subir chismes, groserías, imágenes y amenazas, así como insultos y palabras obscenas que pueden llegar  afectar la imagen y desarrollo emocional y psicológico de la víctima.

Algunos cambios que llegarán a presentar nuestros hijos en su comportamiento, tal vez son señal de que puedan estar siendo  agredidos. Mantengamos nuestros sentidos al 100% si detectamos conductas como:

En la Escuela:

Repentinos cambios en asistencia y logros académicos.

Pérdida total de interés por la escuela. Dificultad de concentración en el salón de clases.

Van al recreo tarde y regresan rápido.

Tienen problemas de aprendizaje o diferencias con el grupo.

Carecen de interés de actividades escolares.

Se dan de baja de cursos, no aceptan mentores o tutores.

Conducta Social:

Solitarios, retirados, aislados.

Ninguna interacción social.

Pocos amigos o ninguno

Pasan desapercibidos.

Conductas Emocionales:

Repentinos cambios de conducta y de humor.

Pasividad, timidez, callados, temerosos, asustados, nerviosos, preocupados, inseguros.

Baja autoestima y autoconfianza, hipersensibles.

Lloran fácilmente delante de otros. Demuestran su debilidad a los otros.

Bajas o ningunas destrezas asertivas.

Irritables, destructivos, agresivos, pierden rápido el temperamento.

Si notamos que en la casa, la escuela o en cualquier lugar, nuestros hijos presentan cambios de conducta que no corresponden a su personalidad, no pensemos que es parte de los cambios de la adolescencia o que todo esta bien. Debemos acercarnos a ellos y hacerles sentir que pueden confiar en nosotros, que no tengan miedo, que se sientan seguros para poder ayudarlos y si son víctimas de Bullying, sacarlos del infierno que estén viviendo.

Por: Nora Oropeza


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