Primero Familia

Como manejar la homosexualidad de un hijo


A través de los últimos años, la homosexualidad ya ha sido más aceptada en nuestro tiempo. Más sin embargo sigue siendo un tema de controversia y lo que es más lamentable, es la razón del distanciamiento o repudio en las familias.

A pesar de que en muchos casos se termine aceptando la situación, no deja de ser al principio un evento muy doloroso y penoso para los miembros de la familia.

Primero que nada, los invito a que por unos momentos, piensen e imaginen, como si vivieran en una sociedad que estuviera solo con su hijo o familia, que no hubiera reglas que seguir ni compromisos ni juicios, y medite en que implicaría que su hijo le confesara que en vez de querer formar una relación con el sexo opuesto, lo quisiera hacer con el del mismo.

Lo más relevante de estos casos, es la diferencia. Su hijo es diferente a usted, como lo es en muchas otras cosas, porque a pesar de que es su hijo y pueda tener mucho de usted, la realidad es que es un individuo como usted y yo, que va a tener sus propios gustos, talentos y vida.

En verdad resultaría tan malo que decidiera tener una pareja del mismo sexo.

Ahora bien la realidad es otra, vivimos en una sociedad y dependemos mucho de ella en muchos aspectos, y por ningún motivo nos gustaría que nuestros hijos experimentaran rechazos y repudios, no quisiéramos que sufrieran, y es por eso que en una confesión así sentimos angustia y dolor. Sería muy beneficioso para su hijo que esto le quedara claro, pues así, el podría percibir su preocupación y dolor no por su confesión si no por su preocupación a como el o ella se llegara a integrar a la sociedad.

En vez de alejarse o negarse ante la realidad familiar, aunque suene muy difícil, la decisión mas favorable para usted y su familia es vivir con esa verdad, y no querer aparentar lo que no existe. A lo mejor al principio o después reciba rechazos, pero también le puede abrir las puertas a nuevas y mejores amistades.

Informarse y leer, será de gran ayuda para ayudarlo a entender.

A finales de 1950, la Dra. Evelyn Hooker, de la Universidad de California en los Ángeles, E.U. dirigió una investigación para examinar el comportamiento psíquico de los homosexuales, el resultado fue que no existe diferencia en la estabilidad mental, emocional o de salud a los heterosexual.

La Asociación Psiquiátrica y Psicológica de E.U. dejaron de considerar a la homosexualidad como una enfermedad en sus manuales de diagnostico hasta 1972 y 1973, respectivamente, en tanto que el término “preferencia sexual” fue introducido en los años 70 y a partir de 1982, conforme los científicos fueron descubriendo nuevas pruebas que sugerían que la homosexualidad o la heterosexualidad no es algo que se escoge, surgió el término “orientación sexual”.

Se desconoce cual sea la causa exacta de la homosexualidad. Puede resultar de la interacción de varios factores, entre ellos genéticos, hormonales y ambientales. Las causas psicológicas y sociales por sí solas no pueden ser causas únicas de la homosexualidad.

En todos los niños y niñas existe desde el nacimiento, una predisposición biológica (genética, hormonal o neurológica) a la homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad.

Es importante saber que la orientación sexual de un individuo no puede ser modificada permanentemente mediante la terapia.

Así que si no es para ayudarlo y orientarlo en su integración y lugar en el mundo, no lleve a su hijo a una ayuda psicológica para cambiar su condición, esto no hará que cambie y si puede provocarle mas conflictos y confusiones.

Muchas familias suponen que el ser homosexual implica no estar siguiendo los valores familiares o de la sociedad. El ser homosexual no limita su capacidad a ser mejor persona, y si llegara e escoger un camino no favorable, otras serían las causas responsables que lo condujeran a ello y no su homosexualidad.

Tomar de la mano a su hijo y brindarle todo su apoyo, puede implicar que el pueda superar cualquier barrera que se le pudiera presentar.

Muchos individuos que son rechazados por sus familias, finalmente consiguen apoyos en amistades y en sus parejas, y pueden seguir con sus vidas, pero por más que sigan una vida favorable y satisfactoria, siempre será causa de dolor y cierto trauma, el no poder contar con sus familias de origen.

Por eso es muy importante que ofrezca todo el soporte que su hijo necesita, aunque usted no esté muy seguro de ello, al final del día sabrá que nunca se equivocará con esta postura.

Por: Liliana Sierra


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