Primero Familia

Caída espiritual


La humanidad ha tenido un enorme avance en el campo de la ciencia y la tecnología a través del tiempo, se han hecho logros, que ni en sueños se hubieran imaginado nuestros antepasados, y también son cada vez más rápidos, sin embargo en el área espiritual, dejamos mucho que desear, al mismo tiempo que se nota una decadencia en esta área, se deja también ver en un porcentaje alto de la población mundial, una necesidad enorme por alcanzarla.

Al transcurrir del tiempo, la humanidad ha adoptado diferentes religiones, filosofías, ritos y costumbres, propios del lugar donde nació y se desarrolló, la mayoría de las personas con las que se rodeaban y su ambiente, soportaban la mayor parte del tiempo sus creencias y costumbres. Pero a medida que nos hemos globalizado más y nos hemos multiplicado, empezarón a llegar otras ideas, nuevas costumbres, nuevas filosofías, nuevas religiones, etc. Prácticamente el día de hoy, casi ninguna nos es desconocida, entonces llegan las incógnitas, las peleas, las diferencias, nuevos descubrimientos, etc. Nuestras propias creencias, a veces se van desvaneciendo al ir recibiendo más información.

Para muchos y más en occidente la vida se ha convertido en una carrera hacía el éxito, el cual en su mayoría, consiste en adquirir bienes materiales, casi todo parece estar diseñado y hecho para incitar al consumo casi desmedido y ridículo, sin ni siquiera darnos cuenta. El tiempo se ha convertido en nuestro mayor obstáculo a vencer. Difícil es con esto, dedicarle un poco al área espiritual. Esta área, pasa a un segundo o último plano en nuestras efímeras y cortas vidas.

Si nos acercamos a dios o a la espiritualidad, es en muchos casos, porque nos tenemos que ver obligados, ya sea por voluntad o por asuntos externos que no podamos controlar y entonces volteamos a ver este aspecto de nuestras vidas, cuando la realidad es que debería llegar y ser practicado naturalmente. No es algo que debamos alcanzar o perseguir, porque eso es de lo que estamos hechos, esto nos muestra lo alejados que estamos de nuestra propia naturaleza. Debemos quitarnos las vendas de los ojos, las barreras, los odios, resentimientos, orgullos, que nos impiden verla o más bien sentirla y practicarla y esto solo lo lograremos con diálogos internos, conociéndonos a nosotros mismos, estando un tiempo en solitario en calma y hacer conexión con la fuente de la que fuimos creados.

Muchos lo pueden ver como tiempo perdido, o de menor importancia, el dedicar un tiempo corto del día a rezar, meditar, pensar, etc. Sin embargo esto puede implicar a largo plazo, un aspecto trascendente en nuestras vidas. Puede hacer la diferencia entre llevar una vida plena y otra llena de dudas, sufrimientos e inseguridades.

Importante sería realmente creer, que primero estaría encontrar nuestra paz y crecimiento espiritual, que el de nuestros bienes materiales, finalmente teniendo paz y tranquilidad podremos ser seres más productivos, creativos y propensos a realmente ofrecer un servicio, el cual nos ofrezca satisfacción y gozo, la mayor parte del tiempo y con el que podremos ser justamente remunerados económicamente. Esto se dice fácil, pero llevarlo a la practica resulta ser algo totalmente inconcebible, como podremos tener paz y tranquilidad, si no estamos económicamente estables. Pero la verdad es que es de la otra manera.

Vivimos en un cuadro chico, nuestra capacidad de ver más allá, está o limitada, o simplemente no la queremos voltear a ver, estamos concentrados en las cosas y las necesidades diarias, en el stress del trabajo o del hogar, lo poco que nos queda de tiempo, lo preferimos dedicar a desenchufarnos, enchufándonos a otros, la tv la computadora, etc. difícil es ver, más allá del cuadro en el que estamos si ni siquiera tenemos tiempo de contemplar. Vivimos evadiéndonos constantemente, muchas veces no sabemos estar solos o con nosotros mismos, la soledad y el silencio, en muchas ocasiones, puede parecer aterrador y buscamos el ruido y el movimiento. Claro que la mayoría de las veces buscamos estar acompañados, finalmente, somos seres sociables, pero resulta también muy provechoso gozar de momentos de soledad.

Debemos aprender también, a respetar a los demás y no solo a nosotros mismos, en que momento las prácticas y las creencias, que suponen elevarnos espiritualmente, se han convertido en algunos grupos radicales en objeto de violentos ataques y asesinatos, que incluso en algunas partes del mundo, sean utilizados para respaldar asesinatos de padres a sus propios hijos, por no seguir las reglas establecidas. La frase célebre no hables ni de religión, ni de política, porque terminarás en una pelea, es un ejemplo de la falta de respeto que nos tenemos. Todos vamos por caminos diferentes, algunos van más atrás, otros más adelante, otros en una vuelta, a lo mejor otros más cerca de uno, el caso es que casi todos en diferentes partes, la perspectiva de cada uno, dependiendo del lugar donde se encuentre, será muy diferente o parecida, pero nunca igual a la nuestra, por lo tanto se debe de respetar y dejar a cada uno con sus ideas, el que sean diferentes, no precisamente indican que estén bien o mal, solo indica que son diferentes.

Finalmente cada quien tenemos un camino individual que recorrer, podremos tener muchas influencias, experiencias y aprendizajes, pero solo nosotros nos podremos ir surcando y creando el camino, el cual nos lleve a tener una vida de paz y de crecimiento espiritual.


'Caída espiritual' No Tiene Comentarios

Se el primero en comentar

¿Te gustaría compartir tus pensamientos?

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

En esta página apreciamos la libre expresión, sin embargo, nos reservamos el derecho de eliminar comentarios que contengan: ataques personales, lenguaje obsceno, amenazas, muestras de violencia, y/ó spam. Las opiniones vertidas aquí son responsabilidad de los usuarios y no reflejan la política editorial, ni la opinión personal de ningún agente de comunicación.

2014 Primero Familia | Políticas de Privacidad | Contacto