Primero Familia

Abuso sexual en la familia


La familia es fundamento de seguridad, unidad, bienestar y confianza.  Es importante siempre estar atentos de nuestros hijos y familiares, ya que dentro de la familia aprendemos a tomar decisiones que afectan a largo plazo la personalidad de los niños y adolescentes.  Uno de los problemas que de poco se habla dentro de la familia, es el acoso y el abuso sexual.  Este es un problema muy grave que puede suceder cuando los padres o tutores del menor no están atentos de lo que está pasando dentro del hogar.

El agresor sexual puede ser un hermano(a), tío(a), abuelo(a), algún primo(a) y en casos extremos, los propios padres del menor.  El abuso sexual dentro de la familia afecta grandemente al ser humano e impide desarrollarse apropiadamente.  Algunos de los efectos a largo plazo que presenta la victima son: depresión, culpabilidad o vergüenza, desordenes alimenticios, confusión sexual, relaciones disfuncionales, dificultad para concentrarse, problemas en la intimidad y de confianza, baja autoestima, entre otros.

Las ofensas que implica el acoso sexual a un menor son caricias inapropiadas, hacer que el menor toque los órganos genitales del agresor, tocar los órganos genitales del menor y la penetración.  El abuso sexual no siempre es físico, también puede ser no físico.

Los actos no físicos del abuso sexual incluyen participar en la exposición indecente o exhibicionismo, exponer al menor a material pornográfico, deliberadamente exponer al menor al acto de la relación sexual y el masturbarse en frente del menor.

Los padres de familia siempre tienen que estar al tanto del comportamiento del menor o del adolescente, ya que se pueden presentar comportamientos que pueden ser de alarma al padre o tutor.

Los niños que son abusados ​​sexualmente pueden presentar los siguientes comportamientos:

  • Depresión
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Actuar de una manera sexual inapropiada con juguetes u objetos.
  • Miedo inexplicable de lugares, actividades o personas particulares.
  • No querer estar a solas con alguna persona en particular.
  • Masturbación excesiva.
  • Mojar la cama.
  • Nuevas palabras adultas para partes del cuerpo sin haber alguna fuente obvia.
  • Se aleja del resto de la gente y quiere estar a solas.
  • Victimas del abuso sexual pueden mostrar los siguientes signos físicos:

-Dolor corporal.

-Sangrado o descargas en los genitales, ano o en la boca.

-Dolor persistente o recurrente al orinar y la defecación.

Los padres de familia tienen que estar alerta si notan algunas de las señales ya mencionadas en el comportamiento y el físico de sus hijos. Si su hijo muestra signos físicos, lleve al menor rápidamente al médico, ya que este puede ayudarle a entender lo que puede estar sucediendo.

También se tienen que buscar las señales en el adulto que podría estar usando su relación con el menor para razones sexuales.  Podemos sentirnos incómodos por la forma en la que el adulto trata o juega con el menor.  Si este es el caso, busquen las siguientes señales en el comportamiento del adulto:

  • Negarse a permitir que el menor tenga la privacidad suficiente o de tomar sus propias decisiones sobre asuntos personales.
  • Insistir en el afecto físico como los besos, abrazos o la lucha libre, incluso cuando el menor claramente no quiere.
  • El adulto muestra demasiado interés en el desarrollo físico y sexual del niño o adolescente.
  • Insiste en tiempo a solas con el menor sin interrupciones.
  • Regularmente se ofrece a cuidar al menor de forma gratuita o se lleva al menor a excursiones durante la noche.
  • Le compra regalos caros al menor o adolescente sin alguna razón especial.
  • Trata al menor como uno de los favoritos, haciéndole sentir “especial” en comparación con otros en la familia.
  • Se lleva al menor a lugares “secretos” o escondites para jugar con ellos (por ejemplo, al doctor y al paciente).

Para evitar que su hijo sea victima del acoso sexual familiar, hable con el menor.  Ayúdele al menor a estar consiente de lo que el abuso sexual significa y enséñele a no quedarse callado si esta pasando por esa situación.  También enséñele a apoyar a otros que pueden estar pasando por este problema.

Si usted sospecha que su hijo esta en peligro del abuso sexual, proteja y aleje al menor del adulto rápidamente.  Reporte el acoso a las autoridades locales.  También puede contactar al DIF más cercano a usted. Es eminente ofrecerle apoyo a la víctima y enseñarle a no sentir vergüenza o culpa.  Puede llamar a la organización “1-800-HÁBLALO”, la cual brinda, a nivel nacional, orientación psicológica y asesoría legal a mujeres víctimas de violencia de manera confidencial y gratuita.

Hagamos de la familia un lugar seguro y confiable donde nuestros hijos se puedan desarrollar apropiadamente.

Por: Leilani Estrada


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